OPINIÓNOscar Aldrete GarcíaPOLÍTICAPOLVORÍN

VOTO CRUZADO

2018

Por: Oscar Aldrete y García/Analista político legislativo.

 En democracias avanzadas el voto conocido como cruzado es práctica común, este lucido  ejercicio está ligado al voto o sufragio razonado del potencial elector. Esto es, antes de apersonarse en la urna, analizan los perfiles de los aspirantes a ocupar un espacio de elección popular.

En elecciones concurrentes como es el caso del primero de julio, que además de elegir al presidente de la república, lo haremos por senadores, diputados federales y en algunas  entidades federativas por gobernador, diputados locales y ayuntamientos.

En el caso particular de Tamaulipas elegiremos de manera conjunta con los comicios federales a  ayuntamientos, es cuando se muestra con claridad la manera de votar del elector.

En otras entregas hemos puntualizado que desde 1997 en el régimen político mexicano no existen mayorías absolutas o calificadas para ninguna expresión política representada en el congreso general.

El dispositivo establecido en el artículo 135 del instrumento hegemónico mandata dos tercios de los  presentes en el órgano congresional y mayoría simple en las legislaturas estatales para llevar a cabo modificaciones, reformas o adiciones al texto constitucional supremo.

Es decir, el titular del poder ejecutivo federal en los últimos 4 lustros de vida institucional republicana, no ha contado con mayorías calificadas emanadas del partido o coalición que lo postuló, los mexicanos han decidido a través de su voto  hacer de los gobiernos divididos una forma de gobierno estable.

La lectura de esa praxis constitucional  inédita.  Es que, la cultura cívica del votante mexicano registra un avance significativo en la materia.

Es necesario hacer hincapié en que, debido a la forma de gobierno que impera en el sistema político mexicano, el no contar con mayorías legislativas  no implica parálisis gubernamental; esto es-  no es el caso de Alemania que por su forma de gobierno parlamentaria (República parlamentaria) necesita de mayorías calificadas concreciónales para hacer gobierno. 

Aquí ha seguido la tónica de reformar sin mayorías legislativas  del partido o coalición del presidente en turno;  como ejemplo de ello, ahí están las multicitadas y mal llamadas reformas estructurales, la energética, la educativa, etc. Que han polarizado y enconado al país, las llevaron a cabo con un poder legislativo dividido; (senadores, diputados federales, legislaturas estatales).     Es decir con una filiación originaria distinta al partido en el gobierno.

Mi pronóstico subjetivo es que seguirán los gobiernos divididos, aunque atendiendo las condiciones que guarda la nación; pudiera darse fenómenos atípicos que rompan con el diseño constitucional sostenido desde hace más de 2 décadas en el régimen político nacional.

¡Tu Opinión es Importante! Comparte tus Comentarios.

Noticias mas Leídas

Le puede interesar

Close
Close